Gira Angus en Cerro Largo: rusticidad y fertilidad para pisar fuerte y ganarse su lugar en el este del país

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Gira Angus en Cerro Largo: rusticidad y fertilidad para pisar fuerte y ganarse su lugar en el este del país
  • Ganadería

  • Gira Angus en Cerro Largo: rusticidad y fertilidad para pisar fuerte y ganarse su lugar en el este del país

  • La recorrida en este 2026 fue en establecimientos de
    Soler y Tafernaberry, José Duhalde Ortiz y la familia Steverlynck










































    Gira Angus 2026. ALEX GERONTAKIS







    Dos días, tres establecimientos, muchos kilómetros y un argumento que se defiende solo. La gira ganadera 2026 de la Sociedad de Criadores de Aberdeen Angus del Uruguay visitó campos bien distintos entre sí, ya sea por suelos, escala e historia, pero con un hilo conductor claro: la raza respondiendo en todos. El foco no estuvo solo en los animales sino en los sistemas, las pasturas y en las familias que los sostienen.El jueves la delegación visitó La Concepción, de Juan y Dolores Soler en Puntas de Amarillo, administrado por Martín Tafernaberry, y Cabaña La Cruz, de José Duhalde Ortiz. El viernes la actividad cerró en el establecimiento San Alberto, de la familia Steverlynck.








































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    Se ganó su lugar. La primera parada fue La Concepción, en Puntas de Amarillo. Un establecimiento Coneat 57, suelos superficiales, sin margen para errores. Martín Tafernaberry lleva 34 años al frente y fue testigo de cómo el Angus fue ganando terreno sobre ese campo. “El comportamiento en cuanto a porcentajes de preñez era superior. La raza sola se fue ganando su lugar por rusticidad y por adaptación a este tipo de campo”, explicó el administrador. El campo opera en ciclo completo.El condicionante más pesado es sanitario: la garrapata genera pérdidas embrionarias del 8% al 10% que frenan los números de preñez. “Capaz que los porcentajes de preñez acá serían 10 puntos superiores sin ese problema”, estima Tafernaberry. Además, el campo es senda de paso, lo que condiciona aún más el manejo. Aun así, el promedio sostenido en los últimos seis años, incluyendo aquel nefasto de la sequía de 2023 donde hubo solo 53%, es del 78%.El salto cualitativo llegó con la inseminación artificial a tiempo fijo. El programa de IATF arrancó en 2020 con 54 vacas y 4 vaquillonas y en 2025-26 ya alcanzó las 294. En total, 1.608 hembras inseminadas con un promedio de preñez del 61,1%. La genética es propia, desarrollada junto a El Carobal, la cabaña que integran los Soler con los Tafernaberry. La validación llegó desde afuera: un establecimiento que utiliza 100% esa genética alcanzó 90,7% de preñez promedio sobre 3.563 vacas evaluadas entre 2020 y 2026, con un pico de 98,2%.








































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    El kilo de grasa. Por la tarde la gira llegó a Cabaña La Cruz. José Duhalde Ortiz y su familia trabajan 393 hectáreas propias de Coneat 98,5, con partes inundables, más otras arrendadas que suma una superficie total de 587 hectáreas. Un sistema que no esconde sus limitantes y que construyó sobre ellas una propuesta genética con identidad propia.El nombre del establecimiento viene de una historia familiar. El peor potrero del campo que recibió su madre se llamaba La Cruz: era una zona complicada, de muy bajo índice. “Mi abuelo decía que el único ganado que marchaba era el Poliango Negro, del antiguo”, comentó. Cuando José Duhalde Ortiz puso nombre a su empresa, la elección fue obvia. “Empecé a criar Angus en un campo pobre y me entusiasmé. Vi que no eran tan chicos, que producían bien”, recuerda.La empresa arrancó en 1992 con algunas vacas. Desde allí se ha ido creciendo, con genética traída de Hinojo de Bru en Argentina, una cabaña de línea escocesa cerrada y de Dunlouise, en Escocia. El remate de toros es cada octubre, con 50 a 60 animales de dos años.Lo que guía la selección es una filosofía formada en años de diagnósticos de gestación. Ortiz vio repetidamente lo mismo en los campos pobres: las vacas más pequeñas eran las que quedaban preñadas año a año. “Yo veía vacas con menos tamaño que agarraban cría todos los años, y vacas más grandes que a veces estaban falladas. Entré a valorar la vaca independientemente de su tamaño”, cuenta. Cuando se volcó al pedigree, buscó la línea escocesa original y moderada: más engrasada, más rústica, más fértil en el sistema.La frase que resume el criterio no deja lugar a dudas: “Un kilo de grasa que pierde una vaca produce 5 veces más energía que un kilo de carne. Las vacas con más cobertura grasa pasan mejor el invierno, echan mano a esa reserva. Eso se traduce en más fertilidad”, aseguró. El resultado es una clientela fiel de productores que usan su genética. “Hay clientes que cada 3 o 4 años vienen y me compran un toro. Si ellos los buscan y los compran, significa que funciona”, dice Duhalde. La preñez de la temporada 2025 fue del 96%; la de 2026, del 89%. Los destetes redondean los 180 a 200 kilos en terneros y se venden vacas gordas al salir del verdeo, en aproximadamente 460 a 480 kilos.














































    Manejar el pasto. La gira cerró el viernes en San Alberto, el establecimiento de la familia Steverlynck. Con 3.950 hectáreas de Coneat 115, ciclo completo y plantel ovino Merino Dohne, San Alberto registró mejoras productivas importantes en un año complicado.Los números del período son elocuentes, más aún en un año difícil: apenas 551 mm de lluvias frente a los 1.280 y 1.226 mm de las dos temporadas anteriores. De todos modos el peso de entore de las vaquillonas fue de 320 kilos, el porcentaje de vientres entorados en primavera de 84% y un porcentaje de destete del 80%.“Más allá de manejar el ganado, aprendimos a manejar las pasturas y en función de lo que tenemos, con base de un 70% de campo natural, contemplando el estado corporal de los animales vamos gestionando las acciones”, comentó Rafael Steverlynck, director del establecimiento. Según dijo, los 4 pilares para la gestión ganadera son manejo, sanidad, genética y clima, pero es solamente el último el que no se puede controlar. Por eso, se toman medidas para intentar mitigar sus impactos.Como nota de color, en la entrada del establecimiento está la Capilla Nuestra Señora de la Rueca, levantada hace 26 años como acto de gratitud por todo lo que la fábrica textil familiar, fundada en 1932 y activa por tres generaciones, dio a trabajadores y familia. Con los años se convirtió en punto de encuentro para bautismos, comuniones y casamientos de la zona. “Queremos que la gente se acerque, que esto siga siendo un punto de encuentro”, dijo Steverlynck en nota con Rurales El País en noviembre de 2025.Ver nota "La Capilla de La Virgen de la Rueca: una historia de fe, trabajo y comunidad en el corazón de Cerro largo":

    https://rurales.elpais.com.uy/historias/la-capilla-de-la-rueca-una-historia-de-fe-trabajo-y-comunidad-en-el-corazon-de-cerro-largo

    Conclusiones. La Gira Angus 2026 mostró lo que solo el campo puede mostrar: no el Angus de la teoría sino el Angus funcionando en suelos distintos, con historias distintas y con manejos diferentes. Un campo de Coneat 57 donde la garrapata castiga y la raza sostiene. Un campo pequeño donde un productor encontró en el biotipo escocés la respuesta a la fertilidad en tierra pobre y por último, una empresa familiar que mejora año a año ajustando manejo de pasturas, incluso en el peor ciclo hídrico de la última década.Al final, son tres maneras de decir lo mismo: el Angus no se impone por capricho, sino que se gana el lugar con resultados, con rusticidad, rendimiento y fertilidad.

  • 2026-06-21T07:00:00

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