Ducos: “El norte tuvo un crecimiento de pasturas increíble, pero no todos aprovecharon la oportunidad”

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Ducos: “El norte tuvo un crecimiento de pasturas increíble, pero no todos aprovecharon la oportunidad”
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  • Ducos: “El norte tuvo un crecimiento de pasturas increíble, pero no todos aprovecharon la oportunidad”

  • El ingeniero agrónomo Gonzalo Ducós, coordinador del área ganadera de FUCREA, destacó el escenario climático particularmente favorable para las pasturas en el norte del país, sin embargo, advirtió que en muchos casos no se tomaron decisiones productivas para aprovechar plenamente ese contexto.Según el profesional, “si uno mira Tacuarembó hacia el norte, incluyendo Rivera, Salto y Artigas, y traza una línea aproximadamente a la altura de la ruta 26, desde octubre y noviembre esa región tuvo un régimen de lluvias que generó un escenario de pasturas prácticamente único”.En ese contexto, “cuando uno conversa con productores de esa zona, todos comentan lo mismo, lo que está pasando con el crecimiento del campo natural es realmente increíble”, sostuvo. Sin embargo, a pesar de esa abundancia de forraje, Ducós considera que muchas empresas no lograron capitalizar plenamente el momento, es decir que “no tomaron decisiones para capturar ese momento. A veces porque la situación financiera no lo permitía y otras veces porque en el norte siempre está presente el fantasma de la seca, que condiciona muchas decisiones. Incluso cuando el campo está muy bien, la pregunta que aparece es si la situación se va a sostener”, comentó.Esa cautela quedó reflejada en una anécdota personal que ilustra el clima de pensamiento de los productores en la región. “En enero, en el cumpleaños de un amigo en Salto, todos coincidían en que el campo estaba espectacular, pero enseguida aparecía la frase: ‘sí, está todo muy bien, pero la seca puede venir’”, relató el técnico.La oportunidad de capturar valorPara Ducós, el principal punto perdido este verano estuvo en la posibilidad de ajustar la carga animal durante el momento de mayor disponibilidad forrajera. “Si los campos naturales hoy parecen avena, la pregunta es qué estrategia se tomó para aprovechar ese escenario”, planteó.A su juicio, “el norte perdió una oportunidad interesante de ajustar carga y capturar el momento. Cualquier compra de ganado que se hubiera hecho en noviembre o diciembre, especialmente piezas de cría, habría capitalizado valor en una carrera ascendente que continúa hasta hoy”, explicó.En tanto que, mirando el momento actual del sector, Ducós recordó que la pasada semana, durante una presentación realizada en Paysandú junto a técnicos de Copagran, dijo que “el precio del novillo estaba subiendo mientras el valor de la tonelada exportada venía bajando. Claramente es un comportamiento que no es sostenible en el tiempo”.A esa señal que se visualizaba desde el comercio internacional, en los últimos días comenzaron a conocerse cierres temporales de plantas y una reducción en el nivel de faena. “Hoy estamos con una faena inferior a lo normal y, cuando uno recorre el campo, se ve que no hay demasiados ganados gordos disponibles”, afirmó.Por otro lado, el profesional dijo que habrá un importante crecimiento de los encierres de corral en la faena, dado que “hoy el novillo que va a corral tiene un diferencial de precio muy atractivo respecto al novillo gordo de campo”. Por lo que se preguntó “¿quién le va a agregar 100 kilos más a un novillo si el margen es prácticamente cero? Nadie. Por eso se vendió mucho novillo a los corrales y hoy hay una cantidad importante de animales encerrados”, explicó.Menos mejoramientos forrajerosDentro de los sistemas productivos del norte, especialmente en la región del basalto, en promedio alrededor del 85% del área de pastoreo de las empresas de esa región corresponde a campo natural, lo que condiciona las estrategias productivas. A partir de esa base, algunos sistemas incorporan verdeos o praderas, aunque el potencial más interesante para mejorar la producción podría estar en los llamados mejoramientos extensivos del campo natural.Sin embargo, el contexto actual de abundancia de pasto condiciona las decisiones de inversión. “Cuando el productor mira alrededor y ve que le sobra pasto, muchas veces piensa: ¿para qué voy a invertir en mejorar si ya tengo abundancia de forraje y además no tengo carga suficiente?”, explicó.Por esa razón, Ducos considera que este año el uso de mejoramientos forrajeros probablemente no sea tan intenso en el norte del país, ya que producir más forraje no necesariamente resolvería los problemas productivos actuales. En cambio, la estrategia más efectiva podría estar vinculada a mejorar la eficiencia del sistema mediante una gestión más precisa de la carga animal.

  • 2026-03-16T07:00:00

  • rurales.elpais.com.uy